Ziara tardó varios minutos en recomponerse después de que Yaniel desapareciera por el pasillo. En sus manos, la carpeta con los documentos del compromiso temblaba ligeramente, delatando el torbellino dentro de ella.
Ese “Más te vale” aún resonaba en su mente.
No debería doler.
No debería importarle.
No debería afectarle que él la tratara como una carga, como un error, como una desgracia que le tocó cargar por obligación familiar.
Pero dolía.
Y lo peor era que tenía que fingir que no.
Respiró ho