[Punto de vista de Aurora]
Seguí la retirada de Leo, con las piernas a punto de estallar. Cada paso que me alejaba del campo de entrenamiento era como abandonar el único lugar donde podía respirar.
Mi mente era un torbellino de pensamientos oscuros. ¿Volvería el Rey a mirarme con esa mirada fría y juzgadora? ¿O me miraría con esa avidez que me erizaba la piel?
Llegué al gran pasillo que conducía al ala real de diamantes. Las antorchas parpadeantes en las paredes proyectaban sombras largas y dan