En cuanto a Marisela, Daniel recordó el documento que había firmado.
Marisela había dejado claro que si Isabella volvía a atacarla, él no debía encubrirla y todo debía seguir el proceso legal correspondiente.
...No sabía si llamarla visionaria o si simplemente había predicho que Isabella nunca la dejaría en paz.
Daniel se frotó las sienes, cuando llegara el momento tendría que dar explicaciones a ambas partes: a los Cárdenas y a Marisela.
Uno era una amistad familiar de generaciones, la otra era