—Si no lo hago ahora, cuándo más. Compartir la buena fortuna, después de todo Daniel tiene dinero, además quién les manda debernos —resopló Celeste.
—Hoy realmente compré a gusto, hacía mucho que no tenía una sesión de compras tan satisfactoria.
Marisela escuchó, una sonrisa ligera apareció en sus labios.
—Mira estas cosas, como ya te acompañé a comprar ropa antes, conozco todas tus tallas. Escogí estilos básicos regulares, nada extravagante, deberían ser de tu gusto —agregó Celeste.
Abrió las b