Isabella no dijo nada, solo lloró. Daniel también se quedó parado, sin decir una palabra, esperando a que terminara de llorar.
Así permanecieron en tensión por uno o dos minutos. Daniel ya no la consoló, Isabella finalmente bajó la cabeza, porque negar ya no servía de nada, lloró y dijo:
—Perdón, Daniel...
—No puedo olvidar, no puedo olvidar el daño que Celeste me hizo...
—Dices que busqué gente para humillarla, pero ¿qué hay de las humillaciones que ella me hizo antes? Las humillaciones que suf