—Pensé que ibas a usar el dinero de los Acosta para intercambiar que vigilaran a Isabella y no te molestara más —dijo Ulises arqueando una ceja, con mala intención.
Marisela sonrió.
—Pero Lorenzo también te debe, ¿por qué no quieres el dinero de los Cárdenas? —preguntó Celeste sin entender.
—Este enredo fue mi propia culpa, si no hubiera sido codiciosa en su momento, no tendría estas consecuencias amargas hoy —respondió Marisela con expresión calmada.
Los Cárdenas no le debían nada, porque ella se había casado voluntariamente.
En cuanto a ser lastimada por Lorenzo, la mayoría de las veces Isabella había actuado primero.
Ella sabía que Lorenzo amaba a Isabella, naturalmente sin importar lo que pasara él ayudaría a Isabella a atacarla.
Ella sabía esto profundamente, fue ella misma quien se metió en el lodo en su momento.
Además lo más importante era:
Ella sola no podía deshacerse de Lorenzo, pero Eduardo estaba de su lado, podía ayudarla.
En cuanto a Isabella, los Acosta definitivamente