—Mierda, ¿qué tal si me pega un tiro y me mata? —dijo temblando un poco.
Aunque esto era en el país, ¿acaso no sería cosa de minutos para alguien como Daniel el matarlo?
Tenía ganas de ayudar, pero también quería seguir viviendo un tiempo más.
—No va a pasar, Daniel no se va a atrever a hacer nada —dijo Ulises.
—Hablas como si fuera fácil, pero es su hermana, y yo me voy a enfrentar a él —suspiró Germán.
—Si te preocupa que no pueda protegerte, también está Lorenzo —dijo Ulises.
—Marisela es su