—¿Qué tiene de bueno Lorenzo? Siguiéndolo tarde o temprano te volverá loco.
Aurelio: Aunque... el señor Cárdenas paga muy bien, así que uno puede aguantar ser su empleado por el buen sueldo.
—No te presiono, de todas formas la oferta es permanente, eres bienvenido a venir conmigo cuando quieras —dijo Celeste nuevamente.
Aurelio al escuchar esto se sintió algo emocionado, pero tuvo que contenerse para no mostrarlo, solo se inclinó para agradecer.
Al lado de la esquina, Lorenzo miraba siniestramen