En la cama del hospital, viendo a su nieto agarrar furiosamente a Daniel para interrogarlo, Eduardo inmediatamente lo amenazó:
—¡Lorenzo! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡¡Suéltalo ahora mismo!!
Lorenzo no escuchó y apretó aún más fuerte con las manos.
—¿Tienes evidencia? ¿Por qué me culpas a mí? —habló Daniel con expresión indiferente.
—¡Porque Isabella es tu hermana! ¡Quieres vengarte de Marisela por ella! —dijo Lorenzo entre dientes, con cara de total certeza.
—Ella ya tiene antecedentes, la vez pasad