Capítulo 55
—Enfermera, si preguntan si he despertado, dígales que desperté pero volví a dormirme —dijo Marisela.

La enfermera la miró, pensando que aquel hombre probablemente ni siquiera preguntaría, pero asintió de todos modos.

Era una habitación individual. Marisela yacía en la cama, mirando fijamente por la ventana.

Quería irse, quería marcharse, alejarse completamente de esa pareja miserable.

Solo quedaban tres días, ¿por qué, por qué seguían atormentándola?

No, en realidad quedaban solo dos días.

Maña
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP