Leonel, justo cuando estaba a punto de darse vuelta, echó un vistazo hacia atrás, pero lamentablemente, Marisela ni siquiera volteó.
Se frotó la barbilla, ¿acaso había disminuido su encanto?
Pero recordando la reacción de las otras empleadas de Tec Prosperidad que pasaron hace rato, sintió que su encanto no debería haber disminuido.
Así que esto solo se podía atribuir a que —se veía que Marisela no sería fácil de conquistar.
Aunque pensándolo bien, era natural. Marisela no tenía pocos pretendien