Marisela: [No estaba enojada, es que tenía cosas que hacer en ese momento y además se me descompuso el celular, por eso no pude responderte.]
Ulises apretó los labios mientras leía esa explicación. Aunque Marisela dijera que no estaba enojada, él no le creía.
¿Cómo era posible que el celular se descompusiera de repente?
Además, en ese momento ya era hora de salida del trabajo, ¿qué podría estar haciendo Marisela?
Así que todas esas eran excusas para darle largas.
—Oye, Marisela me respondió, dic