—Papá, fui yo quien pidió que transfirieran a Leonel al departamento de mercadeo. Los jóvenes deben sufrir un poco primero, no pueden disfrutar desde el principio o desarrollarán un carácter arrogante.
Eduardo le dirigió una mirada. Él no había dicho nada aún, pero el otro ya se estaba confesando.
—Abuelo, mi padre hizo esto pensando en mí. Por favor no lo culpe. Si va contra las reglas de la empresa, puedo regresar al departamento de control de calidad —siguió Leonel con tono sincero.
—En reali