Que Eduardo lo valorara o no, que el hijo ilegítimo usurpara el poder o no, que Lorenzo pudiera mantenerse firme en su posición como heredero del Grupo Cárdenas...
Todo eso no tenía nada que ver con ella. Ya era una extraña observando todo esto.
Terminó la llamada, del lado de Celeste.
Ella le contó esto a Ulises, quien levantó las cejas.
No esperaba que la chica que siempre se mostraba aduladora y sumisa ante él fuera tan rápida y confrontara directamente a Lorenzo. Marisela tenía una fortaleza