—No es necesario. Para proyectos importantes, que se decida en junta de accionistas. Para proyectos pequeños, que los ejecutivos decidan directamente. Si realmente hay algo que necesite su aprobación, tráemelo a mí.
Ahora el mayordomo no tenía nada que decir, y después se puso a pensar en otras excusas para ir a sacar al señor.
Pero antes de que pudiera pensar en algo, escuchó a Eduardo decir otra vez:
—Llama a Marisela.
Mayordomo: —Sí.
Sacó su celular para marcar, pero en el último momento Edua