Pero Isabella había estado toda esa noche en la sala, esta jugada significaba lastimarse gravemente a sí misma.
No era como lo de la sopa para la cruda o el tobillo torcido, que no le habían causado ningún daño real.
Pero contrastando con esto, recordó lo que Aurelio le había dicho cuando regresó de ver a Marisela en el hospital.
Marisela había dicho que ellos querían hacerle daño, que él se había llevado a Isabella con la intención de envenenarla con gas...
Ahora había dos versiones contradicto