Germán: [Es que ella no me creyó, lo que quería decir es que traté de ayudarte, pero no funcionó.]
Ulises le respondió entre dientes:
—¿¿Y encima quieres que te agradezca??
Él se mandaba solo y después Ulises cargaba con las consecuencias, ¿y además tenía que agradecerle a Germán?
¿Dónde quedaba la justicia en este mundo?
Al escuchar ese tono de su amigo, Germán por una vez frunció el ceño.
Uf, ¿no le gustaba Marisela a Ulises? ¿O sí le gustaba?
¿O solo lo negaba de dientes para afuera?
—Bueno,