—No pasa nada Matías, la sala de recepción tiene cámaras, no se atrevería a hacer locuras —dijo Marisela tratando de mediar.
—Él es alguien que no respeta las leyes, las cámaras solo pueden probar el crimen, no pueden detenerlo —suspiró pesadamente Matías.
—¿Lorenzo quería verte? ¿Quién te mandó a llamar? Sabiendo que era tan peligroso, ¿por qué viniste?
El jefe comercial y Manuel se dieron cuenta en ese momento de la gravedad de la situación, iban a asumir la responsabilidad, pero Marisela les