Marisela miró a Lorenzo, asustándose por su cara y cuello completamente enrojecidos.
Especialmente esos ojos, que al instante se llenaron de venas rojas, como si fuera a llorar en cualquier momento.
Se quedó atónita, algo sorprendida y confundida.
¿Por qué Lorenzo tenía esa expresión de estar tan afectado e incapaz de aceptarlo?
¿No debería haber renunciado completamente a molestarla después de escuchar eso? Porque querer chantajearla usando sus sentimientos hacia él simplemente no funcionaría.