La voz de Jacob estaba cargada de arrepentimiento.
A veces deseaba que todo esto fuera solo una pesadilla y que, al despertar, Celeste estuviera a salvo, justo a su lado, como si nada hubiera pasado.
La chica que amaba, en su momento, había sido empujada lejos de él por su propia cobardía y conformismo.
Celeste seguía llorando desconsoladamente, sin poder articular palabra alguna.
Jacob la abrazó con más fuerza y, mientras la mecía suavemente, una oscura determinación se reflejaba en su único oj