—Señora Rodríguez.
—Celeste, ¿fuiste a acompañar a Lorenzo anoche? - preguntó Rosalina con ansiedad en su voz.
Celeste guardó silencio por un momento. Sin embargo, la breve pausa hizo que Rosalina pensara que estaba retractándose, y de repente elevó la voz:
—¡Celeste! ¿No me prometiste ayer? ¿No acordamos eso? ¿Por qué me mentiste? ¿Estás tratando de hacernos desesperados? Después de todo lo que hemos hecho por ti, ¿no nos estás agradeciendo en absoluto?
Celeste había escuchado esas palabras muc