Su cabeza fue levantada, y ella se vio obligada a recibir el apasionado beso del hombre.
Los besos de Lorenzo siempre habían sido dominantes y agresivos, cada vez eran tan feroces, como si quisiera devorarla viva.
Pero no sabía por qué, su beso de hoy parecía contener otra emoción.
Era algo de exaltación, incluso un imperceptible nerviosismo... Sí, nerviosismo, ¿qué lo tenía nervioso?
Sus lenguas se entrelazaban, y Celeste se contagió de esa emoción en el beso de Lorenzo, sintiendo como si algo