—¡Todas te están mirando, debes vivir por ellas!
—¡Mira cómo estás! ¿Le haces justicia a ellas?
[¡Debes vivir por ellas!]
En el silencioso mundo inerte, de pronto apareció la voz de un hombre, como un trueno estallando.
[Debes vivir bien...]
[Debes vivir bien...]
De repente, algunas escenas se agolparon en su mente vacía:
Su mamá estaba acariciando su cabello con ternura, enseñándole a leer, tejiendo coronas de flores para ella...
La Margarita que le sonreía, la que estaba recordándole que se ab