Capítulo 25
Después de reflexionar un momento, Celeste no encontró ninguna pista clara. Se sentía mareada y decidió dejar de darle vueltas al asunto.

—Señorita, aquí tiene una bata de hospital. Se sentirá más cómoda si se la pone —dijo amablemente la enfermera mientras le entregaba una bata holgada—. ¿Necesita ayuda para ponérsela?

Celeste notó que todos aquí parecían tratarla con amabilidad, probablemente debido a Lorenzo.

—Gracias, no necesito ayuda. Puedo hacerlo sola —respondió Celeste de manera cortés.
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Imelda Aguirreeeaaa si que le gusta jajaja
Escanea el código para leer en la APP