Andrés le respondió con una sonrisa:
—Doctor Hermes, no se trata de cuánto se esfuercen, sino de que esta persona no puede morir, esas fueron las palabras exactas del señor Vargas. ¿Entiende lo que eso significa?
En otras palabras, si Manuel moría, ¡todos los médicos estarán en problemas!
El doctor se quedó rígida por un momento, asintiendo rápidamente:
—Sí, entiendo, señor. ¡Por favor, confíen en mí!
Los médicos entraron apresuradamente al quirófano, dejando sola a Celeste, Andrés y Alfonso en