-¿Si te gusta? -Decide usar más rápido la lengua para que gima. -Eres mi mala.-
-Tuya. Soy tuya.- Era solo suya y siempre lo sería, además de que no necesitaba mirar a otros hombres para ser feliz.
Luego de lubricar Jesús se encargaría de ir dentro y despacio para no lastimar su pierna. -¿Así amor?
-Mmm... Si. Justo así.- Usa su otra pierna sana para sujetar la cintura de su esposo, sintiendo lo duro que estaba dentro de ella, así como toda su entrada lo sentía por dentro.
Se queda dentro de el