—Yo no traicionaré a Kian.
Dana exhaló sabiendo que tendría aquella respuesta para ella y sin embargo, no se rindió.
—Zakia, esto es importante. Fue Kian quien hizo que no pudiera llegar a mi hijo.
La loba más joven apretó la mandíbula con el ceño fruncido.
—Según me dijiste, el bastardo de Owen tenía a Kieran amenazado.
—Lo tenía pero yo habría encontrado la manera de liberarlo, de traerlo conmigo pero Kian se interpuso en mi camino —gruñó frustrada Dana.
Zakia negó con la cabeza.
—No lo sabía