Kian enseguida se detuvo a su lado tirando de su cintura haciendo que la hembra chocara contra su cuerpo aferrándola a él. Su mirada fija debió haberla intimidado y posiblemente en otra ocasión lo hubiera hecho, pero en este momento tenía que hacerlo por su hijo, no quería verlo sufrir, sus ojos encontraron con los de su compañero y entonces él leyó la determinación de ellos, sabiendo que no podía hacer nada para hacerla cambiar de opinión, le pregunto a la bruja
—¿No es peligroso para ella?
Gal