Dana miró fijamente a la bruja antes de deslizar su atención a su cachorro.
Sabía perfectamente que él estaba haciendo todo para no derrumbarse en ese momento. Kieran había pasado por demasiadas cosas y por más que ella hubiera querido protegerlo, simplemente no lo había conseguido.
Kian también sentía que le había fallado pero nadie tenía la culpa del secuestro de Aisha. Sin embargo, nadie de su familia iba a permitir que la hembra se quedara lejos de todos en el Mirador del Valle.
—Gala, sé qu