Kieran y Aisha compartían sonrisas cómplices de vez cuando mientras se movían por el campo de batalla seduciéndose con sus cuerpos mientras entrenaban, había una conexión que era fácil de percibir ante los ojos de todos quienes pueden notar el poder de ambos lobos mientras pelean como humanos. Aquellas miradas y sonrisas burlonas compartidas durante el entrenamiento no eran solo un juego. Ambos estaban comunicando por medio de ese lenguaje que solo ellos podían comprender.
La tensión en el aire