—Yo… estoy confundida y tengo miedo, Kieran.
El frunció el ceño ante su confesión.
—¿Por qué estás confundida? Háblame. Quiero que lo solucionemos. No quiero que sigas lejos de mí.
Kieran tomó su barbilla, haciendo que lo mirara.
Aisha tragó saliva nerviosa, pero no apartó su mirada de él.
—Si crees que alguien puede lastimarte porque estemos juntos…
—Kieran, el único que puedes lastimarme eres tú. Estoy asustada, porque nunca me había sentido así por nadie…
Ella se mordió el labio inferior ante