Todo a su alrededor, contemplaban la imagen atónitos y en un silencio sepulcral.
Aisha sentía como su corazón, se había detenido en el mismo instante en que esa hembra abrazo a Kieran pero enseguida sintió como una daga se clavaba en su corazón al ver que ella lo besaba.
—Aisha…
Escucho varios murmullos llamando su nombre. Su cabeza estaba lejos de allí.
Una vez más el destino hacia de las suyas en su vida. Por un momento había creído que podía ser realmente feliz, había idealizado totalmente u