Dana no podía creer el recibimiento de su gente.
Todos parecían eufóricos cuando ella tomó el mando y no podía sentir más satisfacción pero cuando le comentaron el trato que Owen había estado teniendo con los suyos se le rompió el corazón.
Ni siquiera descansó cuando llegó, necesitaba que su manada volviera hacer lo que era antes de que sus padres fueran asesinados y poco a poco lo estaba logrando.
—Gobernante, todo está listo para esta noche —habló Brent sacándola de sus pensamientos y Dana asi