Dana se miró al espejo completamente embelesada recorriendo su imagen semidesnuda mientras notaba los cambios.
En silencio pasó lentamente su delicada mano por su vientre ligeramente hinchado al mismo tiempo que observaba sus pechos llenos.
—Sabía que había cambiado.
Los embarazos de las lobas normalmente durarían cuatro meses pero como la curandera le había dicho, su embarazo no era uno normal.
No sabía cuánto se reduciría al tener un cachorro con el Alfa pero ya comenzaba a notarse, lo que q