Kieran nunca había tenido problemas en controlarse, desde que era un cachorro había sido disciplinado en busca de cumplir todas sus metas, cuando tenía algo en la cabeza, difícilmente podía sacárselo. Pero ahora mismo con ella entre sus brazos, casi había olvidado su objetivo principal en la manada de sus padres.
“Alison.”
Se forzó a pensar su nombre como un mantra.
Su mandíbula se apretó y apartó a la hembra suavemente de su cuerpo. Ella lo miró debajo esas pestañas tupidas haciendo que cada