—Entiendo que hayas estado aquí tratando de recuperar a tu familia. ¿Cuándo me presentarás a mis nietos?
Kian sonrió a medias apretando la mano de su madre.
Por años la había buscado con desesperación y ahora que la había recuperado la había enviado a su manada con su hermana. No es que no pensara en ellas, pero tenía que estar en el Oeste.
Ahora mucho más por la convocatoria de los ancianos.
—Cuando quieras.
—Tu compañera es muy amable por dejarnos quedar aquí así que me pregunto qué fue lo que