—A pesar de que mi padre es muy bueno en los entrenamientos yo no estoy hecha para eso señorita Devanie —habló amablemente la chica después de llegar a donde Dana y Devanie estaban sentadas.
—Mi papá es increíble ¿No?
—¡Sí! He sido su seguidora desde que mi padre me habló de la primera guerra que el Alfa Kian había participado y desde ahí documento todas.
—¿Las documentas? —esta vez preguntó Dana.
Devanie sonrió mentalmente mientras su madre miraba fijamente a la chica.
—Si Gobernante Dana. Soy