—Es ahí. Se supone que la hembra está en la manada pero aún no la he visto y… ¿Alfa? ¿A dónde va?
Urian enseguida comenzó a seguir al Alfa quien estaba acercándose con paso decidido a la casa de la manada.
—Es peligroso, hay muchos machos alrededor y no trajimos a los nuestros para ayudarnos.
Urian trata de hacer recapacitar a su Alfa interponiéndose en su camino pero este lo aparta abruptamente tirándolo a un lado.
Aquel era uno de los problemas del macho, a veces no podía controlar su fuerza.