Al despertar al día siguiente Devanie se llevó una mano a los labios intentando ocultar una sonrisa.
La noche pasada había sido tan maravillosa que a penas podía creer que era verdad.
Ninguno podía sacar las manos del cuerpo del otro.
—¿Qué voy a hacer ahora?
Estaba nerviosa.
Era demasiado tarde para ocultar sus sentimientos por Amarok. Pero también la precupaba lo que había pasado entre su familia y él en el pasado.
Amarok había atacado antes a su padre y Dana también lo odiaba por eso.
¿Cómo