Kian se quitó la camisa frustrado mientras maldecía.
—Es la primera maldita vez que esto sucede.
Su Gamma lo miró incómodo viendo al Alfa estallar su furia.
Golpeó la pared con fuerza ignorando el dolor.
—¡Refuerza los límites de la manada! No quiero que ese bastardo venga otra vez y entre en mi territorio ¡En primer lugar nunca debió entrar!
—Alfa, yo…
—¡Kian, que bueno que volviste!
Asling ingresó a la habitación y no dudó en saltar a los brazos del Alfa quien rápidamente la atrapó.
—Asling,