Mundo ficciónIniciar sesiónNo recuerdo el viaje de regreso. Mis piernas me llevan a través del bosque que se oscurece, las ramas me desgarran la ropa y la cara mientras me abro paso entre la maleza. Detrás de mí, oigo a los perseguidores: múltiples pasos, cuerpos chocando entre la maleza.
Me arden los pulmones, mis piernas protestan a gritos, pero el terror me da fuerzas. No puedo dejar que me atrapen. Tengo que decírselo a Antonio. Tengo que...
Algo me golpea de lado y me derriba. Caigo al suelo con fuerza, sin aliento. Antes de que pueda recuperarme, antes de siquiera pensar en transformarme, la oscuridad me envuelve por completo.
Me despierto con voces suaves y manos delicadas, el aroma familiar y reconfortante de mi familia. Abrí los ojos de golpe y me encontré en una habitación, con







