La mujer aprieta los labios intentando no dejar escapar un grito de dolor que la humillara.
Puede que él la haya tenido encerrada durante los últimos años, eso ha demostrado que nadie podía doblegarla, fue torturada de la manera más vil, sin embargo, lo único que le importaba era su hija, a quien ese bastardo quería hacerle daño.
Ella soportaría lo que fuera por su hija, incluso aquel encierro infernal al que llevaba años siendo sometida.
—¿Sigues sin entender, no? Te cortaré la