Escucho una risita suave e infantil demasiado cerca que me hace abrir los ojos.
Aún estoy procesando lo que pasa a mi alrededor cuando noto que Astrid está mirándome y riéndose dulcemente y cuando intento levantarme el brazo firme de Nicholas está alrededor de mi cintura posesivamente.
Parpadeo y enseguida volteo mi cara encontrándome con aquel rostro masculino tan perfecto. La sonrisa de Nicholas no tarda en mostrarse ocasionando que contenga la respiración.
¿Por qué tienes que ser tan