Alexia se había quedado dormida después de la visita a Gabriel y cuando volvió a despertarse ya era medianoche.
Sintió los brazos firmes y musculosos de Nicholas a su alrededor y su pecho estaba debajo del suyo. En algún momento de la noche se había quedado dormida en medio de sus tormentosos pensamientos y él la había arrastrado con él como si necesitara sentirla presionándose contra su cuerpo.
Ella enterró la nariz en su pecho amando su aroma embriagador y automáticamente sus ojos se ll