—¿A dónde vas? —el gruñido de Nicholas la había detenido en seco.
Alexia cerró los ojos y exhaló antes de fingir una sonrisa y volverse a donde estaba él.
Sus ojos la escanearon fijamente y sintió que su corazón se aceleraba en el momento que él comenzó a caminar hasta ella.
—Te gusta escapar a media noche.
—No estoy escapando, solo necesitaba pensar. Estaba aburrida y tú no estabas ¿Qué querías que hiciera?
—¿Me echaste de menos, amor?
Alexia se mordió el labio inferior para no r