21. Noticias y manos temblorosas
21
Zaira
Karen dejó la taza sobre la mesa y se acercó rápidamente, poniendo una mano en mi frente.
—Estás helada. Zaira, no me gusta cómo te ves —me miró preocupada.
Suspiré, intentando restarle importancia, pero la verdad era que me sentía peor con cada segundo que pasaba. ¿Sería algo que comí? ¿O era el estrés acumulado de estos días de torbellinos? Lo único que sabía era que mi cuerpo me estaba dando señales de que algo no andaba bien.
Karen me había preparado un caldo caliente para ver