LV. A todo mal le llega su fin
- ¿Estás tan feliz? - le preguntó Valerie a Oliver, porque lo veía sonriendo malévolamente mientras leía la prensa en la sala.
Había pasado casi una semana de la locura del secuestro y Oliver se había vuelto un protector total de su chef.
Aunque no quería, Valerie tuvo que empezar a salir al menos con un guardaespaldas para protección y esas eran las veces que Oliver, personalmente, no la acompañaba a visitar a sus padres.
Con el acoso de los Johnson, a pesar de la orden de alejamiento, igual q