LIV. Les deseo sincera felicidad
- Gracias, gracias por todo- le dijo Oliver a Matthew cuando dejó a Valerie acostada en la cama, recuperándose de los efectos del fuerte tranquilizante que le había inyectado los mafiosos.
Un médico de la policía la había examinado y determinó que no era perjudicial para la salud y lo excretaría en unas horas totalmente de su organismo, pero para no moverla así mareada y débil, Oliver determinó quedarse en la cabaña unas horas.
Matthew lo invitó a sentarse en la sala mientras se tomaban un fuer