XI. ¿Tengo permiso para todo?
Al otro día, Evan tenía que ir al campo, para supervisar a los nuevos trabajadores.
Con la ayuda económica de su nueva socia, enseguida contrató al personal que necesitaba, era imposible que él lo hiciera todo, por muchas ganas que tuviese de sacar su viñedo adelante.
Morag se quedó cuidando al bebé y recibiendo todo el envío de cosas que le había comprado.
Se había entusiasmado tanto en sus compras, que la sala ahora estaba llena de cajas con artículos de bebés y algunos otros, para mejorar la