POV: Alex
El ascensor baja más lento de lo normal. O soy yo.
Alma está a mi lado, la carpeta del Consejo apretada contra el pecho como si fuera un chaleco antibalas. Mila nos acompaña hasta el lobby; cuando las puertas se abren, se queda atrás.
—Voy a fingir que vuelvo a ser una oficinista normal —dice, encogiéndose de hombros—. Si alguno termina preso, me mandan un mensaje.
Alma la abraza fuerte.
—Gracias por venir —murmura.
—Gracias por no dejar que te encerraran —responde Mila—. Y por hacerl